Desmienten el control de la base misilística de Hezbolá en el Líbano por parte de Israel
El ejército israelí admitió su incapacidad para contener los ataques con drones de Hezbolá en el sur de Líbano, en medio de la controvertida afirmación del ministro de Defensa del régimen sionista, Israel Katz, sobre la supuesta toma de la colina estratégica Ali al-Tahir, en la región de Nabatieh, un hecho que ha sido desmentido por fuentes libanesas y cuestionado por analistas militares.
En un comunicado, el portavoz castrense israelí reconoció que la actividad de drones de Hezbolá sigue afectando a sus fuerzas en las cercanías de la colina Ali al-Tahir, pese a los intensos bombardeos y los intentos de avance terrestre.
Sin embargo, la cadena Al-Mayadeen y el canal libanés Al-Manar desmintieron la versión israelí, calificándola de “guerra psicológica”, y señalaron que los continuos intercambios de fuego en la zona contradicen cualquier control efectivo por parte de Tel Aviv. Analistas libaneses como Ali Hayek subrayaron que, si Israel realmente domina esa altura estratégica, no necesitaría seguir bombardeándola ni admitiría vulnerabilidad ante los ataques de Hezbolá.
Por su parte, el diputado de la facción Lealtad a la Resistencia, Ihab Hamada, cuestionó la veracidad de las afirmaciones israelíes al señalar que el ejército ocupante no ha publicado ninguna imagen que confirme la captura de posiciones de Hezbolá ni de armamento en la zona.
Hamada recordó que Israel mantiene un cerco aéreo y terrestre sobre la colina, pero insiste en que, sin control sobre el terreno, la declaración carece de fundamento. El episodio evidencia la complejidad del conflicto en el sur de Líbano y la dificultad para imponer una nueva realidad sobre el terreno, pese a la superioridad tecnológica y militar israelí.
IRNA